José Matrán nació en Lorca en 1888, pero a los pocos días de su nacimiento fue trasladado a Águilas, la que sería su ciudad. Aquí comenzó, de manera autodidacta, sus primeros pasos en pintura. Su primera formación en artes plásticas la recibió del lorquino José Carrillo, profesor de la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Carrillo abrió un estudio en Águilas y José Matrán fue alumno suyo durante 10 años. Aprendió también con este primer maestro la técnica de retocar la fotografía, que en aquel momento estaba muy de moda en la sociedad aguileña. Intentó aprender de los que, por aquel momento, eran considerados los mejores fotógrafos. En Madrid se relacionó con Kaulak, fotógrafo de la Casa Real, Antonio Canovas del Castillo y Vallejo. En Barcelona, la otra gran ciudad de la fotografía española del momento, conoció a los Hermanos Napoleón, Antonio y Emilio. En 1904 el mismo Matrán abriría su propia galería fotográfica en Águilas. Después de sucesivos traslados quedó finalmente ubicada en la Calle de Aranda, en 1939. La grandeza del arte de José se vieron recompensados con la apertura de 4 estudios más en diferentes ciudades de Almería y la Región de Murcia, en concreto Huércal-Overa, Cuevas de Almanzora, Lorca y Cartagena. De todos estos el que más tiempo permanece abierto al público es el estudio Fotografía Matrán de Cartagena, aún en activo.
José Carrillo montó su gabinete y estudio fotográfico en la ciudad de Cartagena en la calle Aire nº 36 en la década de 1880. Este se anunciaba como Gabinete Fotográfico Pictórico de "Carrillo y García" y posteriormente, "José Carrillo", tal como aparece en los anversos y reversos de sus retratos en tarjeta. Amigo y discípulo del pintor cubano-cartagenero Manuel Wsell de Guimbarda, Carrillo también se ofrecía como "Pintor, retratos al óleo y lápiz". El fotógrafo se anunciaba en la prensa cartagenera, como aparece en el desaparecido periódico "El Mediterráneo" (hacia 1898-1900): "Grandes talleres de fotografía de José Carrillo. Sin rival en toda clase de trabajos de fotografía y pintura: trabajos esmeradamente concluídos y garantizados como duraderos. Máquinas de ampliar de todos sistemas. Aire, 36". Posteriormente, y por problemas personales se traslada a Lorca, finalizando definitivamente su labor en Águilas.
Fuente: Díaz Burgos, J. M. "1863-1940. Fotografía en la Región de Murcia. La imagen rescatada", Catálogo de exposición, 2001.
Familia de fotógrafos de origen lorquino que acabarían formando una saga en Cartagena: Patricio (1876) y Narcisa (1882), su viuda, y sus hermanos Esteban Valero Martínez y José. Se publicitaron en las tarjetas como Viuda de Valero, Valero Hermanos, y Esteban Valero a partir de 1883. Esteban continuó trabajando en la firma valero Hnos., hasta finales de siglo, momento en el que sustituye el nombre comercial por el suyo: Esteban Valero. Los hijos de este continuarían la saga hasta, al menos, 1920.
Fuente
Fotógrafo y retratista que comenzó su labor en la calle Jabonerías en la última década del XIX, anunciandose en prensa como Gran Fotografía Artística de Arturo Franco, llegando con una amplia clientela hasta 1911. Al final de sus años, compartió su trabajo de fotógrafo con el de conserje en el Círculo de Tiro Nacional.
Fotógrafo mazarronero, activo en las primeras décadas de siglo junto a otros locales como Salvador Zamora Céspedes, Ayala, García Oliva o Esteve. Sello estampado "Fotografía Artística de A. Gomiz Egea"
Fotógrafo de finales del siglo XIX, Fuencarral, Madrid. Se anunciaba como "Fotografía de J. Rodríguez, Fuencarral, 12, Madrid. Reproducciones y ampliaciones de todos tamaños. Primera casa en foto-pintura. Se conservan los clichés"
En el siglo XIX, el municipio de La Unión se encontraba en pleno auge debido a la industria minera y la instalación de fábricas, propiciando la llegada de emigrantes a la provincia, sobre todo de zonas de Andalucía como Jaén y Almería. En este contexto, se establecieron los primeros fotógrafos en la ciudad a partir de la década de 1870. Mancebo fue uno de esos emigrantes almerienses que llega a La Unión desde Vélez Rubio, donde tuvo su primer estudio entre 1870 y 1875 aproximadamente. En torno a esta fecha pudo establecerse en La Unión, realizando sus primeros trabajos en tarjetas camafeo. Mancebo se especializa en retratos post mortem, yendo por los pueblos aledaños realizando el retrato de cadáveres. Se anunciaba como pintor fotógrafo, pudiendo tener alguna formación artística. Su estudio se situó en la Calle Mayor, nº 117, según se indica en reversos de sus tarjetas más tardías. Aparece en anuarios comerciales hasta 1909, aunque posiblemente a partir de 1892 lo rejentase su hijo, Pedro Mancebo Corchón (1874) y su viuda María Corchón Elín que figurará como titular del negocio.
Fuente:
Martínez Jódar, A. "Carte de visite. Los orígenes del oficio fotográfico en la Región de Murcia (1860-1910)". Tres Fronteras-AGRM, 2022.
Ródenas Rozas, F. J. "La caza del aliento imposible: el retrato mortuorio en La Unión". Revista Murciana de Antropología, 11, 225–238, 2004.
Juan Escobar fue una persona vinculada a la hacienda concejil de la Villa de Mazarrón a comienzos del siglo XVII. La documentación conservada lo identifica como arrendador de la imposición que la villa tenía sobre la venta de vino, carne y aceite, y recoge las cuentas que se le tomaron correspondientes al año económico 1622-1623
Antón Jiménez fue una persona vinculada a la hacienda concejil de la Villa de Mazarrón durante el primer tercio del siglo XVII. La documentación conservada lo identifica como arrendador de la imposición que la villa tenía sobre el vino, carne y aceite, y recoge las cuentas que se le tomaron por dicha responsabilidad en los años económicos 1623-1624 y 1624-1625. Algunas de estas cuentas incluyen o insertan cartas de pago, lo que indica su relación con la liquidación, justificación o comprobación de cantidades satisfechas dentro de la gestión de dicha imposición.